RankBrain, ¿se debe tener en cuenta en una estrategia SEO?

Hace ya un tiempo, Google implementó un algoritmo basado en Inteligencia Artificial, llamado RankBrain. Este algoritmo busca dar mejores resultados a las búsquedas de los usuarios, basado en su capacidad de auto-aprendizaje. 

RankBrain es básicamente una manera para que Google entienda mejor las consultas más ambiguas. Utiliza inteligencia artificial para tratar de adivinar a qué se refiere tu consulta, como lo haría un humano. Greg Corrado, un investigador científico senior de Google, dijo que utiliza un enfoque humano de “intuición” para interpretar las búsquedas difíciles de entender.

Muchos SEO están tratando (de manera errónea) orientar sus acciones SEO buscando identificar los factores que intervienen o que usa el algoritmo, sin embargo, el objetivo de Google era exactamente lo contrario: que los SEO se centren en otras cosas, fuera del RankBrain

El algoritmo de Machine Learning  interpreta las consultas  e interviene en cada una de ellas, pero no influye directamente en la clasificación, es decir, es algo que no se puede controlar. Este algoritmo es programado inicialmente por los ingenieros de Google, pero luego este aprende por si mismo.


Creo que el tren ha salido de la estación: utilizamos el aprendizaje automático en muchos lugares, no tiene sentido tratar de seleccionar RankBrain y adivinar los factores individuales involucrados. El ranking es complejo.”

John Mueller

Entonces, ¿debes tenerlo en cuenta o no?

Algo que tienes que entender, es que el RankBrain NO se puede optimizar porque simplemente no es un factor de posicionamiento. Este algoritmo trabaja basado en búsquedas reales de los usuarios y aprende de estas para brindar al usuario la información más relevante a los términos e búsqueda.

Así qué, no hagas búsquedas interminables sobre cómo mejorar tu estrategia SEO basada en el algoritmo. Google realiza cientos de actualizaciones del mismo así que es casi imposible identificar que factores intervendrán al momento de mostrar las SERP, ¡enfócate en el contenido!